
En la actualidad hablar del Software Libre en la construcción de la Red tenemos que hacer referencia al grupo de personas que realizan esté tipo de trabajo, conocidas como “Hackers”. Tal y como lo define Himanen:
“...El diccionario del argot hacker, el “jargon file”, compilado de forma colectiva en la Red, define a los hackers como personas que se dedican a “programar de forma entusiasta” y creen que “poner en común la información constituye un extraordinario bien, y que además para ellos es un deber de naturaleza ética compartir su competencia y pericia elaborando software gratuito y facilitando el acceso a la información y a los recursos de computación siempre que ello sea posible...”
Los hackers están creando un nuevo paradigma tecnológico y social, que redefine los valores clásicos referidos al trabajo, al dinero y a las relaciones sociales (educación). El acceso a la información de manera horizontal y el compartir los saberes se convierten en las fuentes fundamentales de las que se nutren los hackers, y en consecuencia se crean muchos de los avances tecno-sociales innovadores.
Estas nuevas formas de organizarse y de producir son algunos de los factores que proponemos tener en cuenta para, aplicando los principios de la Ética Hacker, generar innovación y conocimiento en nuestra ámbito donde nos desarrollemos.
Según Pekka Himanen, uno de los autores más citados en referencia al tema de la Ética
Hacker, los tres valores esenciales de tal ética:
• Ética del trabajo: está dirigida por la pasión, es decir, el hacker trabaja con energía buscando su realización. Los hackers no organizan sus vidas en términos rutinarios sino en un flujo dinámico, no rutinario y optimizado entre trabajo creativo y el espacio de juego: En esta ética convergen la pasión y la libertad.
• Ética del dinero: Estas personas optan por crear colectivamente algo que tenga valor para la comunidad y, como resultado, obtener el reconocimiento de sus pares ($).
• Ética de la red: Los productos de esta creatividad pueden ser utilizados, desarrollados y reformulados por cualquiera, permitiendo el aprendizaje de unos y otros.
En este sentido, la ética hacker es una nueva moral que desafía la ética protestante del trabajo, tal como la expuso hace casi un siglo Max Weber en su obra clásica La ética protestante y el espíritu del capitalismo, y que está fundada en la laboriosidad diligente, la aceptación de la rutina, el valor del dinero y la preocupación por la cuenta de resultados.
Crackers Vs. Hackers.
Himanen tiene una diferencia sobre el hacker y del cracker. El cracker según él, es un usuario destructivo, cuyo objetivo es crear virus e introducirse en otros sistemas. El hacker, en cambio, es aquel que combina pasión y libertad, que delinea programas de manera apasionada y creen que es un deber para ellos compartir la información y elaborar software gratuito.
EL MODELO HACKER DEL APRENDIZAJE.
Los hackers nos advierten que, en la era de la información, más importante que el resultado obtenido es el modelo académico abierto que permite su creación.
Este modelo empieza con el planteamiento de una idea interesante, sigue con la búsqueda de una solución (utilizando diversas fuentes) y culmina con la comunicación del resultado, y la puesta en común para su discusión. Aprender más sobre un tema se convierte en la pasión del hacker, y por eso es tan importante que el problema planteado sea interesante.
Es por esta pasión también que su método de aprendizaje suele ser informal y a veces hasta autodidáctico, lo cual no excluye en absoluto (al contrario) pedir ayudas para enfrentarse a áreas en las que aún no se es experto. Una fuerza primordial de este modelo de aprendizaje estriba en que un hacker, al aprender, enseña a los demás. Alrededor de diversos problemas se organiza un debate continuado, crítico y en evolución.
Pekka Himanen le da a este modelo el nombre de “Academia Red”, y propone como beneficiosa su ampliación hacia el aprendizaje en general, justamente porque en este modelo, frecuentemente los maestros son aquellos que acaban de aprender algo, y es beneficioso porque suelen tener más vigor al enseñar, y sobre todo porque comprenden la mente del novicio mejor que el experto, amén de que alguien que acaba de aprender algo que le entusiasma, casi siempre tiene muchas ganas de enseñarlo a otros.
El autor, además, considera adecuada una característica que esta Academia Red comparte con la academia de Platón, donde los estudiantes no eran considerados como puros receptores del conocimiento, sino compañeros de aprendizaje, y el maestro actúa más bien como un anfitrión, o un maestro de ceremonias, contendiéndole a cada uno su espacio.
En la comunidad hacker, los expertos se consideran neófitos que pueden actuar como críticos.

Marcela.
ResponderEliminarBuenas noches.
Soy María.
Tu información me ha parecido muy interesante y fructifera.
Muchas gracias